Empalme en ruinas...


CONTRAPESO 


Empalme en ruinas...


Por Jesús Olivas Figueroa 


Al parecer a nadie le importa, se nota que a la mayoría de los sonorenses si no es Hermosillo, Cajeme, Nogales o por ahí Dan Luis Río Colorado los demás municipios son pecatas minutas en asuntos de interés social.


Y es que lo que está pasando en Empalme no es cosa menor, y aunque parece que solo les interesa a los empalmenses, lo que ha hecho el alcalde Carlos Enrique Gómez Cota, sí pues, el famoso “Kiriki”, es más bien paupérrimo, mostró esa parte autoritaria y soberbia que lo alimentó durante años desde su puesto como “líder” del sindicato de las Maquiladoras Tetakawi, donde dejó una estela de corrupción y dudas.


Si bien es cierto, la alcaldía la ganó por buen margen, nadie en sus sano juicio esperaba que a la postre se convertiría en la peor administración que tomaría las riendas de la Ciudad Jardin. Gómez Cota ha dejado huella indeleble en Empalme, sí, pero como el peor.


Este político improvisado ya traía antecedentes negativos, desde el Congreso del Estado demostró que qué su mochila no cargaba nada, su capacidad brilló por su ausencia, fue d ella menos productivos, fungió como muchos, levantaba mano cada vez que así convenía a su Partido.


Desplazó con vasta soberbia el consenso, no le interesó la oposición, desvistió que no conoce eso de la mano izquierda, despedazó el poco avance que como ciudad tenía Emplame. Simplemente no pudo con el paquete que le encomendaron los ciudadanos.


Le cerraron la puerta sus trabajadores, lo expulsaron de sus oficinas, y gracias a su desprecio no pudo hacer nada. No ha hecho nada para resolverlo, por lo tanto la antigua ciudad rielets se detuvo en el tiempo, pues no llegaron las obras prioritarias, y la pobreza se incrementó en estos tres años de su fallida gestión.


Cuatro regidores le dieron la espada por presuntos delitos de usurpación de funciones y solicitaron al Congreso la revocación de su mandato por violaciones graves y reiteradas a la Ley de Gobierno y Administración Municipal y a la propia Constitución federal.


El municipio está en banca rota, lo dejó en terapia intensiva; le falló con la nómina y jamás gestionó nada para solucionarlo. 

El incremento en la corrupción policiaca creció, las fallas administrativas no se dejaron esperar y el desvío de recurso es el pan nuestro de cada día de los señalamientos que le endosan al todavía Alcalde.


Un caso claro de corrupción que debe tener carpetas enteras para que la Fiscalía Anticorrupción se chupe los dedos. Y es que este tipo de cosas no deben dejarse pasar por alto, de hi deduzco que Odracir Espinoza ya lo tiene en la mira y preparando la balanza de la justicia para cumplir con su mandato constitucional.


El caso del “Kiriki” no quedará inerte, se los firmo, la coyuntura actual de la política sonorense no lo permitirá, se ajustarán detalles para llevarlo de cara a la justicia, luego, en tribunales decidirán qué culpabilidad tiene, pero de qué hay elementos sólidos para sentarlo en la silla de los acusados no cabe la menor duda, veremos si hay voluntad por parte de Espinoza y compañía.


Listo...Dios los bendiga, cuide y proteja, cualquier duda, aclaración o crítica mi correo esjessolfi@gmail.com Twitter @jessolfi_y

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