El polígrafo…


El polígrafo…

El próximo titular de la SSP aseguró que el nuevo gobierno será un "aliado de los buenos policías” y que por instrucción de López Obrador se hará un esfuerzo a fondo por mejorar las condiciones socioeconómicas de los uniformados.

 

Alfonso Durazo, propuesto por Andrés Manuel López Obrador como próximo Secretario de Seguridad Pública (SSP), dijo que se enviará una iniciativa al Congreso para desaparecer la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) e incorporar sus funciones a la SSP.

 

También comentó que desaparecerán los seguros de gastos médicos mayores de los mandos medios policiacos y de los policías operativos, pero serán atendidos sin falta en las instituciones de salud ya existentes.

 

Indicó que continuará el proceso de certificación de policías, pero perfiló la desaparición de la prueba del polígrafo, una de las más cuestionadas por los mismos elementos y especialistas.

“El proceso de certificación continuará adelante con medidas tecnológicas actualizadas, es probable que el polígrafo, a estas alturas de la tecnología, esté ya superado.

El primer polígrafo de tres canales que imprimía sus resultados en papel se considera que fue inventado en 1938 por Leonard Keeler, del Departamento de Policía de Berkeley, California.

 

Este tipo de polígrafo es comúnmente conocido por su uso como detector de mentiras, estando validado como herramienta judicial en países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Holanda, Rusia, Bélgica, Israel, Japón, Australia, entre otros. Aunque goza de muy poca credibilidad entre los científicos, sus defensores dicen que su nivel de fiabilidad oscila entre el 80 y el 95%, estando ligado a la técnica de interrogatorio empleada.

 

Los resultados de un examen de confianza hecho con apoyo del polígrafo, condujeron al despido de una empleada de la Procuraduría General de la Republica, la mujer con cargo a nivel supervisión y cuyo nombre se omite por razones legales, se inconformó con el procedimiento administrativo y solicitó a una empresa de peritaje.

Los asesores del Grupo Internacional de Peritos Profesionales (GIPP) vieron que el dictamen no aportaba datos para avalar el resultado. Estos test con el polígrafo que se aplican en México para depurar fuerzas policíacas, son usados también por empresas.

Pero, ¿qué tan confiables son? La respuesta no es unánime: mientras que las academias de ciencias de EU han expresado serias dudas al considerarlo como un instrumento “imperfecto en el mejor de los casos”, estudiosos de la conducta humana defienden su utilidad y eficiencia. Pero advierten que ambas dependen de su correcto manejo.

Neurocientíficos del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana (UIA) argumenta que “a través de estas mediciones fisiológicas (del polígrafo) se obtienen respuestas muy estandarizadas que pueden registrarse de manera muy simple y exacta”

¿Bases endebles? El fundamento científico en lo que se sustentan es que cuando estamos ante un evento o una situación incómoda, da miedo o enojo, nuestro organismo reacciona para pelear, huir o defenderse. Esto provoca reacciones neuroquímicas (aumento del ritmo cardiaco o cambios en la respiración) las cuales son registradas, según Psicólogos y Criminólogos aclaran que  estas evaluaciones son diseñadas  conforme a un protocolo definido por la Asociación Poligráfica de EU (APA) y se realizan en condiciones físicas adecuadas (iluminación, temperatura, etc.) para que el evaluado no se sienta presionado con preguntas que puedan ser más o menos específicas, según el aspecto de conducta a evaluar.

Sin embargo, si no se tiene una cabina especial, con condiciones de temperatura, presión, o iluminación específicas que garantice la homogeneidad de la evaluación en distintos medios (a nivel del mar o a grandes altitudes, en zonas frías o calurosas).

Al respecto, un reporte del 2003 de las Academias de Ciencias en EU titulado El Polígrafo y la detección de mentiras consigna entre sus conclusiones que, tras revisar evidencias para ponderar la validez del aparato aplicado en materia de seguridad (sobre todo en la evaluación de empleados de gobierno), se encontró que éstas son “escasas y científicamente endebles”.

Los resultados del polígrafo no pueden usarse en México como prueba judicial: no es posible acusar de un ilícito solo por reprobarlo (el test); esto tiene que ir acompañado de otras pruebas para acreditar la culpabilidad o confiabilidad.

Roberto Fleischer Haro

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

E mail robertf.haro@hotmail.com

 

 

 

 



 

 

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