Décimo round, la antesala de los descontones


Décimo round, la antesala de los descontones

Por David Parra

Los deportes de contacto como el futbol, basquetbol, box, etc. suponen un gran esfuerzo para quienes lo practican, no solo por la exigencia en si misma de lo que se realiza, sino también por la constante presión del adversario, ya sea un defensa o el contrincante con guantes, que busca diezmar la resistencia del oponente para abrir el camino a la anotación o el knock out.

Algo muy similar ocurre en los juegos del poder. Antes de lograr la posición, durante y después, la presión llega para doblegar al pretenso y al encumbrado y si nos enfocamos en la coyuntura electoral por la Presidencia de la República, podemos buscar entender lo que está sucediendo en cada una de las campañas presidenciales.

Vámonos por orden de antigüedad…

… Para José Antonio Meade esta primera experiencia electoral ha sido una pesadilla. Su falta de click oportuno con la estructura y las bases del partido oficial le costó un tiempo precioso al protagonizar una campaña sin definiciones claras hacia la estructura y la base electoral priista que simplemente le asumió como un extraño y como tal le trató. Primer y más grave error.

Ciertamente el desgaste de la Presidencia es innegable, como innegable es también que el voto duro del partidazo no lo mueve ni una bomba nuclear cuando hay de por medio identidad y compromiso.

A cualquier militante se le puede presentar la carta menos atractiva de su baraja y glorificado sea el señor. La lección de la decisión de presentar a un candidato del PRI inocuo, lejano y ajeno en su antecedente inmediato con el panismo vino a ponerle la cereza al pastel y nombre al PRIAN.

El silencio también es presión.

Luego vino la enmendadura donde el candidato Meade pide a la CTM hacerlo suyo, huérfano del calor del priismo como ya se sentía en esos momentos, dejando de lado la neutralidad salvadora que le llevara a la candidatura y se arropó con las cálidas bases laborales que le dan la bienvenida, previa razonable cotización, y ahí empezó su repunte, ahora ungido y adornado con los colores de la bandera priista desde las aguerridas bases de TRI.

La tardanza se tradujo en un lejano tercer lugar que luego de su reivindicación partidista ha venido remontando y que seguramente en la inminente encuesta posterior al tercer debate realizado la semana pasada, luego de llegar a este encuentro con tres puntos debajo de Anaya, le rebasará con, al menos, me atrevo a estimar, otros tantos si no es que más, posicionándose en un honroso segundo lugar desde donde puede subirse al ring con el puntero apostándole a una percepción de logro entre los militantes de los partidos que le impulsan y una muy factible operación estructural poderosa y bien armada el día D, que pueda cerrar la brecha a la hora de la verdad, con lo que lograría a punta de barreta rebasar al candidato de MORENA con una diferencia de votos similar a la de 2006, cuando Calderón en medio de un ominoso tufo a fraude le arrebatara la banda Presidencial a AMLO. Poco realista concebir un resultado diferente a su favor dadas las condiciones actuales.

… Para Ricardo Anaya la presión le ha llegado desde varias direcciones. Su propia historia le ha alcanzado, al grado que desde su mismísimo PAN le quieren en la Cárcel o al menos, aniquilar tan rápidamente como llegó a empoderarse en el albiceleste a base de traiciones impulsadas por una desmedida y obsesiva ambición por el poder.

Su personalidad también le ha traicionado. Su fría y artificial sonrisa se dice desde hace tiempo que grita a los cuatro vientos falsedad, inspirando en buena parte del electorado desconfianza como reacción natural ante alguien que no luce sincero. En este caso la percepción se traduce en realidad y ocurre que su carta de presentación se concreta en certificado de defunción electoral.

Nadie le escatima la capacidad que se esmera en proyectar, es un hecho que se trata de un tipo disciplinado y capaz, pero nuevamente la soberbia se le impone a la inteligencia en su sobradismo  y el tiro sale por la culata, al proyectarse como una especie de androide programado para ejecutar el software precargado que termina redundando en más desconfianza. A alguien se le pasó decirle que debes parecer espécimen de la raza humana cuando quieres gobernar a la raza.

Aunado a ello, se le ha vinculado con negocios turbios de los que no ha podido deslindarse, siendo señalado por investigaciones judiciales y periodísticas que hacen tambalear la firmeza de su campaña, la cual ha vestido con una agresividad y soberbia que le ha llevado al desatino al adjudicarle al ejecutivo atribuciones del judicial, lo cual efectivamente ocurre en los hechos, pero simple y llanamente, no se dice, salvo lo que se busque con ello es negociar, lo cual desde su cada vez más diezmada posición, resulta así de lejano.

Muy probablemente a estas alturas del partido, Anaya ya esté buscando las cuerdas y negociando una actitud favorable hacia aceptar sin mayores aspavientos recorrerse al tercer lugar y perfilar lo que le quede hacia un posible voto útil a favor de Meade, habida cuenta que este joven político ha sido atropellado por el tren de su propia velocidad.

Al concretarse esto, seguramente tendrá que irse a Dublín sin boleto de regreso.

… Andrés Manuel luce en este momento como el seguro próximo Presidente de México. Comparado con sus adversarios por la bigone, curiosamente se le ve en desventaja en todos los sentidos si de contratar a un Presidente se tratara: Reacciona despacio, es limitado en sus argumentaciones, no luce grandes capacidades en ninguno de los terrenos de la competitividad, por lo que si de un casting se tratara, ya estuviera frito y aunque mi apreciado Alfonso Durazo se incomodó cuando le dije que se percibe necio y senil, ya que el de Bavispe tiene la misma edad que el peje, el santo varón enseguida del poncho se ve como si lo hubieran corrido sin aceite por terracería.

A pesar de los pesares, helo allí, frente a su sueño y empeño, a punto de lograr la hazaña, algo así como cuando en 2006 se autoreputara como “indestructible”, allá cuando después de ganar, perdió.

A Andrés Manuel el éxito le presiona, por lo que todos los actores de la vida nacional, chuecos y derechos, yougotme, ya desfilan buscando llevarlo a su cancha, como ocurriera con el alto empresariado recientemente, unos en lo público, otros en lo privado y otros aún más allá, “donde las águilas tejen su nido”  y el discurso cambió, se adapta y se adopta para la ocasión, sin mucho sentimiento de culpa, porque, carajo, luce indestructible, así como en 2006.

La gran diferencia con su debacle, “haiga sido como haiga sido”, estriba en la estructura que ahora parece propia y el otro factor en la lealtad, que ahora parece también propia, que le lleva deslizándose como hoja caliente sobre mantequilla montado en una ola que parece que romperá con fuerza arrolladora el primero de julio si las cosas se mantienen como lucen a esta hora.

En dos semanas la incógnita se despejará. Antes, en esta misma semana, se deberá concretar el repunte de Meade, el cual luce inminente e inevitable… Dos semanas y el aparato electoral del PRI y sus aliados no tienen más mañana para esta candidatura que pudiera sorprender en dos tiempos antes de bajar el telón, si de competir o de competir para ganar se trata.

Mi prima apostó que iba a correr bichi por la calle si le ganaba México a Alemania… espero que no lo cumpla porque no hay necesidad de tanta violencia, por lo que ante la evidencia me abstendré de apuestas en esta disertación, no vaya a ser.

 

Apuestas rechazables a columna.percepcion@gmail.com

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