Los menores y el alcohol


Los menores y el alcohol

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las circunstancias actuales que nos obliga a vivir en una sociedad más violenta, falta de principios y autoridad moral (por supuesto sin generalizar) nos obliga a ser más precavidos y responsables con nuestros hijos más no consecuentes.

 

Sugiero modestamente, crear un programa preventivo de acciones integrales que garanticen la seguridad general de los Sonorenses, que se le dé un seguimiento constante, con autoridad y decisión, con interés real de apoyo a los estudiantes, jóvenes y por el bien de las familias, que es lo que preocupa, buscar con realidad disminuir el índice delictivo en la entidad, así como el consumo de drogas y otros enervantes como el alcohol y el tabaco considerados detonantes de los actos delictivos en la ciudad, pero sobre todo en la población juvenil.

 

Alerta la Conadic sobre el consumo de bebidas embriagantes; Jóvenes de Preparatoria y Secundaria por lo menos consumen más de cinco copas de bebida embriagante.

 

La policía no puede cumplir con la responsabilidad de los padres para que a los muchachos no les pase nada y menos coartarles la libertad de pasarla bien a su modo, hay que darles seguridad a los jóvenes, sí, pero no proporcionarles con nuestra actitud de padres conformistas, la desorientación.

 

Para saber que se siente con la adrenalina a todo lo que da, y buscando nuevas experiencias no nada más en las playas sino también en la ciudad, hay jóvenes que lastimosamente quedan marcados de por vida por esas actitudes.

     

No hay que dar la pauta para que tiendan a buscar otras motivaciones no siempre adecuadas, regularmente fuera del hogar. No les proporcionemos la ausencia en una formación moral, que hunda a las nuevas generaciones en un vacío espiritual, dejándolas sin las creencias y principios esenciales para encontrarle  sentido a su vida.

 

Estamos también conscientes del problema de administración de justicia en el cual un gran número de delincuentes adultos, juveniles son detenidos y rápidamente son librados por falta de requisitos de procedibilidad penal, esto es por falta de denuncia, de testigos, de no acreditar la propiedad del objeto del delito, o bien por el señalamiento; independientemente de que el sistema del derecho positivo en México otorga beneficios de ley, como son el amparo, los de la fianza, para lo cual se toma en cuenta la gravedad del delito o el monto de lo robado, así como también el que sea primo-delincuente el detenido; por lo que no nos debe frustrar, el ver meter hoy a la cárcel a un pandillero y verlo mañana o pasado, en la calle

 

Todas las situaciones antes expuestas, aunadas a los problemas de carácter institucional, social, económico y estructural, hace de Sonora un Estado favorable para la comisión de ilícitos, debemos evitar la improvisación de las acciones de nuestras policías, y de proporcionar seguridad a la ciudadanía y certeza a la inversión, falta atención a los reclamos de los Sonorenses.

 

Se debe enfrentar a la delincuencia formada por pandillas con acciones y estrategias contundentes, disminuir radicalmente los índices delictivos y elevar la percepción de seguridad de la ciudadanía, existe una degenerada acción de daños generalizando en todos los bienes inmuebles de la ciudad ocasionados por el Graffiti arma fuerte de los pandilleros. 

 

No deben las autoridades ser complacientes con los jóvenes que trasnochan y participan en la vía pública en grupos de mal vivientes, la ociosidad es la madre de todos los vicios, no podemos decir que el índice de la delincuencia juvenil va a la baja porque estaríamos mintiendo a la sociedad, lo que se ve no se juzga. 

 

En cuanto al menor se ha escrito, comentado y cuestionado, en lo que se ha pretendido disminuir la edad (punible, lo que se castiga); desde hace décadas se le ha querido criminalizar y en virtud de los tiempos que actualmente se viven, se procura  justificar que a los 18 años ya se tiene la capacidad de querer y entender el carácter de su comportamiento, de tal forma que ya se razona su imputabilidad y su responsabilidad ante la sociedad y ante la ley penal.

 

El menor de edad en su calidad de inimputable, sufre una doble victimización, ya que por un lado se le corrompe, se le prostituye, se le induce al delito; y por otro lado la sociedad lo arremete limitando jurídicamente su actuar, sin darle la oportunidad de crecer y de adaptarse socialmente.

 

Es cierto que la conducta antisocial desplegada de los menores de edad está llegando a niveles incontrolables en nuestro país, y los mismos, por las características propias que presentan son en su mayoría de poca o nula adaptación social. La delincuencia juvenil, podríamos señalarla como el preámbulo de la delincuencia de adultos, organizada o no.

 

Sin embargo, mientras siga predominando la desintegración de la familia, la pérdida de valores en nuestra sociedad y que nuestras autoridades no se preocupen por éste como parte importante y medular del futuro de nuestro país, el menor delincuente seguirá creciendo.

 

¡Nuevos libros de texto promueven el inicio de la actividad sexual y ofrecen información “científica” falsa. 

 

Algunos jóvenes empiezan a salir en pareja desde muy temprana edad. “¡He visto parejitas de niños de 10 y 11 años!”, ¿Por qué tienen tanta prisa? Muchas veces, la atracción natural hacia el sexo opuesto y una buena dosis de presión de grupo es todo lo que hace falta. “Tienen las hormonas aceleradas, y todos en la escuela salen con alguien”.

 

Pero ¿por qué en secreto? “Tal vez tienen miedo de lo que dirán sus padres”, “Saben que sus padres no lo aceptarán, así que no se lo dicen”. “Es una forma de rebelión. Cuando creen que los están tratando como a un niño, deciden hacer lo que les parezca sin decir nada a sus padres. Mantenerlo en secreto es muy sencillo”.

 

Por supuesto que hay que obedecer a sus padres. Y si a ellos no les parece bien que salgas con alguien, seguramente tendrán buenas razones.

 

Desde luego que al tener una relación sentimental y únicamente cuando ambos estén preparados para pensar en el matrimonio. *No te sorprendas si te asaltan sentimientos como estos:

<Me siento como si fuera de otro planeta porque todos tienen pareja, menos yo.

 

<Me gusta una persona que no comparte mis ideas y creencias.

 

<Me gustaría salir con un amigo diferente aunque todavía no tengo edad para casarme.

 

Probablemente ya sepas lo que tus padres te dirían si te oyeran decir estas cosas y, en el fondo, sabes que tendrían razón. Pero aún así, quizás te identifiques con las palabras de una amiga con experiencia “La presión para salir en pareja es super fuerte, y a veces creo que no la voy a resistir.

Si sientes la tentación de mantener un noviazgo secreto, o si ya lo tienes, te conviene pensar en lo siguiente: ¿adónde me llevará esta actitud engañosa? ¿Piensas casarte con esa persona en un plazo razonablemente corto? “Salir con alguien con la intención de casarte es como ofrecer algo que no quieres vender”.

 

Al parecer lo anterior motiva el excesivo embarazo de menores y por ende,  madres solteras.  

A los padres: ¿Por que no conversar con sus hijos? A fin de evitar que los jóvenes oculten las cosas, no hay nada mejor que la comunicación sincera. Reconocer las necesidades de un joven exige tiempo y paciencia, pero las recompensas hacen que valga la pena. ¿Por qué no tener responsabilidades con los hijos y reforzar una campaña contra la violencia sexual?

 

El problema del abuso contra los niños y las niñas, y de explotación, se toma cada vez más alarmante, ocurre en todos los países del mundo, independientemente de las culturas, clases sociales, niveles educativos, ingresos y origen étnico.

 

Es un problema que compete a todos los países del mundo y a todos los sectores sociales, principalmente a la familia.

 

Los niños y las niñas no solamente tienen derecho a la salud, la nutrición y la educación, sino que también a la protección, a no ser objeto de violencia y explotación y a un entorno seguro y protector.

 

La Convención de los Derechos del Niño, suscrita por la Organización de las Naciones Unidas en 1989, establece que es obligación del Estado proteger a niños contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual.

 

Pero esta misma Convención contiene en su preámbulo la idea de que la familia es el entorno natural para el crecimiento y bienestar de todos sus miembros, en particular la población infantil, con lo cual reconoce que es la familia la que mayor capacidad tiene para proteger a niños y niñas y proveer lo necesario para su seguridad física y emocional.

 

Pero eliminar y dar respuesta a la violencia contra los niños es quizás más difícil en el contexto de la familia que en ningún otro, dado que ésta es considerada por lo general la más privada de todas las esferas.

 

Y es que el problema no es menor. En contra de las obligaciones que exigen los derechos humanos y de garantizar por todos los medios un sano desarrollo de los niños, la violencia contra este grupo de población está socialmente consentida, en mayor o menor medida, en todas las regiones del planeta, y frecuentemente es legal y autorizada por el Estado.

 

Se pretende atacar el acoso sexual infantil por el internet, uno de cada siete niños que navega en la red, recibe propuestas inapropiadas y materiales XXX, por lo que urge que el Poder Legislativo apruebe reformas y las ponga en práctica para castigar a quienes difunden pornografía infantil a través de la Web.

 

Roberto Fleischer Haro  

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora. 

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583 

 

 

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Su correo electrónico no será publicado.