y ¿si Morena gana con Delfina?


El reino de los sátrapas

Gilberto Armenta

y ¿si Morena gana con Delfina?

 

¿Sabe usted cuantos estados de México gobierna Morena? Ninguno.

 

Por eso le ha sido tan fácil irse a dentelladas contra los gobernadores que dejaran su cargo este próximo 4 de junio, particularmente el del Estado de México, donde Andrés Manuel López Obrador tiene especial interés.

 

Y le ha sido fácil porque en el sentido de la crítica ácida e irreverente que él encabeza, no hay nada con que compararlo.

 

No hay forma de descalificar a Morena como partido gobernante, porque simple y sencillamente no gobierna nada.

 

Tienen senadores y diputados federales, también locales en algunos estados, y regidores en muchos ayuntamientos, pero no les ha ido nada bien en cuestiones legislativas.

 

En Sonora, por citar el ejemplo, el diputado local José Ángel Rochín tuvo que defender su militancia en Morena ante los tribunales electorales, porque Alfonso Durazo, su presidente estatal, intentó infructuosamente echarlo fuera del partido.

 

Y a nivel nacional, con el tema de la repartición del dinero y de los alfolís que usan para recaudarlo, mejor ni hablar.

 

Pero volviendo con el tema de la “gobernancia”, ganar la elección en el Estado de México, dicen algunos, podría adelantarle una parte importante de la victoria al peje en el 2018.

 

Pero podría también ser su tumba electoral en esa aspiración.

 

Si los momios se cumplen, Delfina Gómez y Morena tomarían el Estado de México, y partir de esa toma de protesta, dejaran de ser aquel que le tira al mono, para convertirse en el mono mismo.

 

Y es aquí, donde el punto se torna interesante, mire usted:

 

Si tomamos como ejemplo lo que sucede en Sonora con el partido de Andrés Manuel, se podría calcular lo que sucederá en el Estado de México con ellos gobernando.

 

En Sonora, la dirigencia estatal le está abriendo las puertas a todos los partidos, luego entonces, se verá a militantes no morenistas tomando puestos claves en la administración mexiquense.

 

Y estadísticamente, esa fallida inclusión nunca ha funcionado en ningún estado.

 

Morena en Sonora está, además, rodeada de perfiles que confunden el hacer político con el ser opositores al gobierno, y que sostienen que el sistema político actual, es obsoleto y debe desaparecer.

 

Además, sienten que son mexicanos de distinta naturaleza, y sostienen que aquel que no piensa como ellos, está contra ellos.

 

Juran, también, que la política honesta e ideal es la que ellos esgrimen, sin entender que, en el ejercicio del poder, no se puede blandir la espada con la misma fiereza cuando se es gobierno, que cuando se pretende serlo.

 

Y si se considera que la ascendencia partidista que tienen, los relaciona con corruptelas y bajezas sociales del PRD, se entenderá entonces que, al Estado de México, no llegaran a gobernar con la pureza y santidad que presumen antes de la elección.

 

La idea de sentirse adalides de la justicia social, de suponer que ellos representan la verdad política absoluta, la intolerancia que confunden con justicia, y el mestizaje partidista que festinan, supondría un fracaso en el ejercicio de gobierno en el Estado de México, si acaso allá Morena se desarrolla bajo las mismas ideas que en Sonora.

 

¿Es bueno que Morena gané en el Estado de México? Si, por supuesto que sí.

 

Daria la oportunidad para medirlos en base al ejercicio del gobierno real, y no en base a suposiciones y promesas de campaña.

 

Lo que antes del 2018 suceda en el Estado de México, determinara el futuro del mítico proyecto de nación de López Obrador.

 

Existe la posibilidad de que Delfina Gómez, gobernando de la mano de Andrés Manuel, haga las cosas bien en ese estado en particular, y con eso catapultarlo a la presidencia de la Republica en el año próximo.

 

Pero, de momento, lo que sucede con Morena y su atalaya, dicta todo lo contrario.

 

En el sentido estricto de aquellos que no voten por Morena:

 

¿Estarán los mexiquenses listos para la intolerancia, para probar las mieles amargas de un partido que los odia solo por ser del “PRIAN”?

 

El Estado de México representa un caldo de cultivo para Andrés Manuel, que lo nutrirá o lo envenenará.

 

Sin duda, no es lo mismo haber sido jefe de la Ciudad de México, que pretender ser presidente de México.

 

¿Podrá, Andrés Manuel, seguir con el mismo discurso de odio, cogobernando el Estado de México?

 

¿Podrá, ¿Delfina Gómez, resistir los embates del sistema político, y no convertirse en un miembro más de la mafia del poder? Ya se verá.

@mensajero34 elmensajero.mx

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